La tienda de aplicaciones de Apple ha conseguido que se considere normal pagar por un programa para el iPhone o los diferentes iPod, de igual forma que BlackBerry ha logrado lo propio con sus populares terminales de teclado completo pero diminuto. Este hito se ha producido mientras en el mundo de los ordenadores los usuarios se han acostumbrado a utilizar aplicaciones gratuitas, gracias al empuje de la comunidad del software libre y los servicios Web 2.0. Ahora, Nokia apuesta por OVI, que además de ser una tienda ofrece diversas herramientas interesantes y gratuitas para el usuario.