Las consolas reinan en el salón de los hogares con niños y no tan niños. Han desplazado en gran medida el lugar preferencial del vídeo. Aunque su propósito principal consiste en cargar diferentes juegos y en practicar con ellos a través de Internet, estos aparatos realizan una gama más amplia de tareas, sobre todo, en el caso de la PlayStation 3 y la Xbox 360. Son centros de entretenimiento multimedia, con reproducción de audio y vídeo, además de conexión a Internet.