Uno de los inconvenientes de comprar un disco en descarga es que, a menudo, sólo se obtiene una carpeta de archivos. La música se reproduce, pero no se accede a la imagen de la carátula ni a las letras de las canciones. Tampoco se incluyen las fotografías del artista ni la información relativa a los músicos o el personal técnico que han intervenido en la grabación. Estos contratiempos se habían resuelto, de modo parcial, mediante un archivo PDF adjunto. Pero ahora las discográficas tratan de encontrar una solución definitiva.