El éxito de la Nintendo Wii proviene en gran parte de su novedoso sistema de juego. Apostó por trasladar el movimiento real del jugador al personaje de la pantalla. Si se toma el mando como una raqueta se puede practicar tenis. Lo mismo si se coge como un palo de golf o como un bolo. Los rivales de Nintendo, con máquinas de mayor potencia gráfica, se han percatado de este hecho. Project Natal, un periférico de Microsoft para su Xbox 360 promete el siguiente paso: ni siquiera el mando será preciso para jugar, todo se controlará a través del movimiento del cuerpo humano.