Un lector de libros electrónicos es similar a un reproductor de música digital. Mientras el primero permite disfrutar de una obra escrita, el segundo deleita a los melómanos. Pero tanto en uno como en otro los contenidos se empaquetan en distintos formatos y, según cuál se aplique, la obra se podrá reproducir o no en un determinado aparato. En la música, el MP3 resiste como el estándar más popular, pero en el ámbito de la literatura electrónica varios sistemas se disputan la primacía, con Epub como el mejor situado por su carácter no propietario.
