La Web 2.0 se ha caracterizado por llevar los contenidos desde el disco duro del ordenador a la "nube", es decir, a los servidores de empresas, sobre todo redes sociales, que prestan diferentes servicios. Esto proporciona al usuario más comodidad porque puede acceder desde varios ordenadores y lugares a los mismos datos. Ahora bien, por otra parte resulta más molesto porque se debe acceder por separado a cada uno de los sitios donde se hayan subido unos contenidos y programas que en el ordenador estaban juntos. Para solventar este inconveniente, se pueden usar herramientas que actúan a modo de escritorios sociales y, de esta forma, favorecer el manejo de los datos almacenados en las redes sin necesidad de abrir el navegador.