Los aficionados a la fotografía se han acostumbrado a discernir entre marcas y fabricantes de lentes para distinguir la calidad de las cámaras, pero desconocen los sistemas operativos que las gobiernan. A diferencia de los ordenadores, todavía no se ha lanzado al mercado un sistema basado en software libre para estos aparatos, aunque algunas iniciativas parecen estar a punto de alcanzar su madurez.