Google Chrome, la propuesta del famoso buscador para el segmento de los navegadores, salió ayer a la luz. Google ha sabido crear la expectación suficiente como para que periódicos, televisiones y radios generalistas hayan dado cobertura a la noticia y publicidad gratuita al lanzamiento. Sin embargo, me ha parecido curioso que el enfoque haya sido un supuesto desafío a Internet Explorer.
En mi opinión, este navegador quitará cuota de mercado a Firefox y a Opera, dos navegadores que en los últimos años han aportado las novedades más interesantes. Digo esto porque los usuarios de estos navegadores se han preocupado por estar a la última y por encontrar un navegador más seguro y más rápido que el Internet Explorer 6, que durante bastante tiempo fue un líder desfasado en cuanto a su desarrollo tecnológico. Así, estos usuarios valorarán las novedades técnicas de Chrome, como la idea de vincular cada pestaña a un proceso distinto del sistema operativo. De esta manera, en caso de que se cuelgue una, no se bloquea el resto del navegador.
Sin embargo, este perfil es minoritario respecto a la amplía mayoría de usuarios de Internet (más del 70%) que usan Internet Explorer (aunque es cierto que la versión 7 ha mejorado enormemente), simplemente porque es el programa que viene por defecto en los Windows.
He instalado Chrome y tras aceptar unas condiciones que prevén la posibilidad de insertar publicidad dentro del navegador (el principal negocio de Google y una de las fuentes de ingresos que exploró sin éxito Opera), me ha parecido un navegador rápido. Da la posibilidad de exportar favoritos, contraseñas y buscadores de Firefox y de Internet Explorer y cuenta con una especie de Speed Dial adaptado a las páginas más visitadas por cada usuario.
Tiene buena pinta, aunque, de momento, me quedo con Firefox, cuyos complementos permiten tener un navegador bastante más personalizado y completo. Me imagino que Google, que es el principal financiador de Firefox a través de Mozilla, acabará copiando este sistema para Chrome, igual que lo hizo en su momento Internet Explorer.