Que la salsa ha trascendido de su entorno original (el Caribe y Nueva York) lo demuestran discos como "Gracias Joe Cuba", que supone el debut de Nils Fischer como líder de su propia orquesta, de nombre Timbazo. Fischer es un alemán que toca las congas como si hubiera nacido entre ellas y que en esta grabación se encarga de toda la percusión excepto de los timbales. Varios de los músicos son europeos, aunque cuenta con diversos refuerzos caribeños, como los cantantes (de Cuba y Colombia), el bajo de Alain Pérez, los timbales de Pepe Espinosa, y también la aparición en la trompeta del estadounidense Brian Lynch, ganador de un Grammy en 2006 por "Simpático", realizado junto a Eddie Palmieri.
El disco es un homenaje a Joe Cuba, una de las estrellas del boogaloo y de la primera época de la salsa (finales de los 60), con su famoso sexteto que incluía la gran voz de Cheo Feliciano y a Jimmy Sabater. Sin embargo, a pesar de que todas las canciones son conocidas, Fischer aporta un toque de originalidad porque no copia los arreglos originales sino que ha creado unos nuevos donde mezcla la salsa con un toque de timba, con fuerte presencia de los trombones.