La Real Sociedad, equipo del que soy aficionado desde que tengo uso de razón :-), estrena presidente, Iñaki Badiola. Después de la grave crisis económica y deportiva que supuso el 2007, con descenso a Segunda División incluido, Badiola ha sido el único candidato, el único "valiente", y sin embargo, ha sido criticado con dureza desde el Diario Vasco, que ha considerado sus bazas electorales poco sólidas.

Ahora llega el momento de la verdad para Badiola, que tendrá que cumplir todas las promesas que realizó durante la campaña electoral: traer jugadores contrastados, reflotar económicamente el club y, por encima de todo, subir a Primera División un club que hace cinco años consiguió el subcampeonato de Liga y que ha visto como temporada tras temporada, los presidentes, los entrenadores y los encargados de los fichajes no han acertado y han terminado por hundir a la Real.