Algunos de los sitios web más exitosos en los últimos años se alimentan de los contenidos que cargan los usuarios. YouTube, Flickr, MySpace o Facebook, entre otros, basan gran parte de su atractivo en los vídeos y fotos que cada miembro comparte. Diversas aplicaciones se encargan de acelerar esta tarea respecto a los formularios web habituales, más lentos y con menos posibilidades.