
La extensión de la banda ancha permitió diseñar videojuegos que se practican en exclusiva en Internet y que admiten la participación de miles de personas al mismo tiempo, cada una desde su punto de conexión. Son los llamados "Juegos en línea masivos y multijugador" (MMOG). Hasta la fecha, el acceso a estos universos virtuales exigía el desembolso de una cuota mensual. Ahora ya se popularizan títulos en abierto que compiten en igualdad de condiciones con los de pago.