Las ofertas de Internet a través del móvil han bajado su precio y han aumentado el ancho de banda. En cierta forma, se han constituido como una alternativa a los accesos convencionales para las personas que no tienen línea de teléfono fijo. Pero hay un freno para los usuarios residenciales: mientras el ADSL o el cable enlazan varios dispositivos de manera muy sencilla gracias a los routers inalámbricos de estos servicios, el acceso móvil se ha vinculado hasta ahora a un único ordenador. ¿Cómo compartir la conexión con otros PC de la casa? Una de las soluciones más sencillas consiste en optar por adaptadores que convierten los módem USB en puntos de acceso wifi.