La idea de conseguir que la luz visible transmita datos es antigua y ya se aplica en los fluorescentes. Ahora la Universidad de Boston, el Instituto Politécnico Rensselaer y la Universidad de Nuevo Mexico confían en hacerla realidad con los diodos LED, que resultan más eficientes tanto en consumo como en capacidad de transmisión. Así, pretenden convertir cada lámpara en un punto de acceso a Internet, una aplicación que podría tener usos interesantes en aulas de colegios y universidades, e incluso en la circulación de automóviles.
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